(Buenos Aires).- Como cada año, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP, por su sigla en inglés) otorgó los premios 2024 a la excelencia en la investigación y el tratamiento del dolor en países en desarrollo.

En esta oportunidad, fueron galardonados Marcelo Villar, María Florencia Coronel y Pablo Brumovsky, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT, CONICET – Universidad Austral) por sus aportes en estudios relacionados con el dolor en Argentina.

El galardón es el resultado de un exhaustivo proceso de evaluación a cargo de un comité de expertos, que evalúan a los candidatos de entre un gran número de aplicantes, provenientes de países de medio y bajo desarrollo. En una comunicación oficial, la IASP subrayó la importancia de las contribuciones realizadas por el equipo: “Su trabajo sirve como un faro de excelencia e inspiración dentro de la comunidad global de profesionales del manejo del dolor”.

El proyecto que catapultó a los especialistas al reconocimiento es: Estrategias basadas en evidencias translacionales para el desarrollo de nuevos medicamentos para el dolor, mejoras en la educación sobre el dolor y el crecimiento de la investigación sobre el dolor en Argentina. Sobre el mismo Villar declara: “Hemos establecido un programa de investigación traslacional activo con un enfoque en el dolor que tiene un alto potencial de impacto médico y social en su horizonte”.

La labor ininterrumpida del equipo en el estudio del dolor, causas, mecanismos y diferentes alternativas de tratamiento se ve reflejada en este proyecto de aproximación traslacional. “El estudio muestra un objetivo de interacción entre básicos y clínicos que abre un camino de consolidación en la formación de médicos interesados en el problema del dolor”, explica el científico. Y agrega: “Esto se complementa con el desarrollo de cursos a lo largo de estos años en el campo del dolor, en todos sus aspectos incluyendo ciencia básica, aspectos filosóficos vinculados a la realidad humana del dolor y a novedades terapéuticas que han ido apareciendo a lo largo de los años, como la problemática del cannabis medicinal de gran actualidad e interés médico”.

En tanto, Brumovsky resalta: “Es fácil observar que nuestro trabajo de los últimos casi 40 años se encuentra perfectamente alineado con la misión y visión de la IASP. Todo esto, sumado al contexto regional en el que fue y sigue siendo desarrollado”. Para el investigador, este honor es “un respaldo de prestigio al enorme sacrificio que personas e instituciones realizamos cada día para contribuir al conocimiento sobre un tema que afecta transversalmente a la población mundial, como lo es el dolor”.

Por su parte, Coronel opina: “Nuestro trabajo colaborativo y multidisciplinario, así como nuestro enfoque innovador y creativo, han sido fundamentales para abordar los desafíos en este campo y han sido reconocidos como ejemplares por la IASP”. Y continúa: “Este prestigioso premio es un reconocimiento a nuestro compromiso y contribuciones en el avance de programas relacionados con la investigación en el área del dolor en Argentina.”

Para la científica la distinción es un reconocimiento al arduo trabajo y un incentivo hacia el futuro: “Nos provoca un sentido de responsabilidad aún mayor hacia la comunidad científica y la sociedad en general, para seguir contribuyendo de manera significativa al avance del conocimiento y al bienestar humano en el ámbito del dolor”.

“Representar de este modo a la IASP, de la que soy miembro y en dónde cuento con numerosos y queridos colegas y amigos, es un orgullo especial”, destaca Brumovsky sobre el galardón. “Me motiva a ir por más, y como sugiere Marcelo Villar con sus palabras, mostrarle a los más jóvenes un camino que no decepciona si se inicia con vocación, ahínco y fe inquebrantable en el mucho bien que puede uno hacer por la persona que sufre”, reflexiona.

En la actualidad Villar y Brumovsky centran sus esfuerzos en mejorar la comprensión de los mecanismos fisiopatológicos que conducen al dolor patológico, y que contribuyen a identificar blancos promisorios para su control terapéutico. Coronel, por su parte, lidera un grupo de investigación en dolor asociado al cáncer, realizando estudios tanto a nivel experimental o preclínico, como clínico, es decir en pacientes.

El premio IASP a la excelencia en la investigación y el tratamiento del dolor se entrega desde el año 2005 e incluye una membresía a la IASP por el plazo de dos años y una invitación al Congreso Mundial sobre el Dolor de la IASP.

Fuente: CONICET