(Madrid9.- Han pasado casi cuatro meses desde el 23 de julio y finalmente tenemos nuevo Gobierno. Después de la investidura y la toma de posesión de Pedro Sánchez como presidente del Ejecutivo se ha conformado un nuevo Gobierno de coalición entre PSOE y Sumar. El reparto de carteras es muy similar al de hace cuatro años, sin embargo algunas carteras han cambiado de manos. Es el caso del Ministerio de Sanidad, que el farmacéutico José Miñones deja tras ocho meses en el cargo.

Será ahora el turno de la anestesista de Más Madrid, Mónica García, de recoger el testigo y cumplir con el pacto de Gobierno de ambas formaciones en materia sanitaria.

El futuro de García viene cargado de nuevos retos sanitarios que va a tener que acometer desde el ministerio. Uno de ellos será sin duda el demográfico. No en vano, el progresivo envejecimiento de la población ya está suponiendo todo un desafío dada la importancia de repensar un sistema en el que las necesidades están cambiando. De hecho, según los últimos datos del INE, la esperanza de vida al nacer en 2021 es de 83,2 años: 80,3 en hombres y 86,1 en mujeres. En este sentido, el Banco de España advertía también en su informe correspondiente al año 2022 sobre el impacto de este envejecimiento en el gasto sanitario. Otro organismo económico como la AIReF alertaba de la misma situación en su último informe sobre los presupuestos de las administraciones públicas.

Este envejecimiento, no obstante, no viene solo. Y trae consigo otro de los grandes retos del sistema sanitario: el aumento de la cronicidad. Los avances científicos en la medicina han aumentado la supervivencia de enfermedades como el cáncer. Esta circunstancia obligará a García a buscar nuevas estrategias para dar respuesta a esta realidad, implementando medidas de prevención y de reorganización de recursos, especialmente en la sanidad rural, donde tanto el envejecimiento como la cronicidad, unidos a la dispersión geográfica, son todavía mayores.

El envejecimiento ya está suponiendo un desafío dada la importancia de repensar un sistema en el que las necesidades están cambiando
Ambos retos nos llevan a cuestionarnos cómo hacer que nuestro sistema sea más sostenible con este futuro que tenemos por delante. En este sentido también cobra una gran importancia la prevención. De hecho, como ya avanzaba Carlos Alberto Arenas, médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, en una entrevista para Consalud.es, “una inversión en prevención podría ayudar a tener un sistema más sostenible”. Así, esta será otra de las cuestiones que tendrá que abordar la nueva ministra.

Como facultativa, cabe esperar que la nueva ministra trate con especial sensibilidad la cuestión de los recursos humanos, otro de sus grandes retos. El déficit de médicos de Atención Primaria unido a la próxima jubilación de muchos de ellos es uno de los grandes problemas del Sistema Nacional de Salud. De hecho, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) publicaba hace unos meses su monografía sobre la Atención Primaria, en la que destacaba que actualmente faltan 15.500 enfermeras y 5.000 médicos.

Además, planificar los recursos humanos pasaría primero por la gestión de la Formación Sanitaria Especializada, una cuestión que puede traerle quebraderos de cabeza en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), pues algunos consejeros de las CC.AA. tienen sobre esta cuestión opiniones muy contundentes, especialmente los del Partido Popular, que dominarán con hasta 11 miembros este órgano de coordinación del sistema sanitario. Así se lo han hecho saber a los exministros Darias y Miñones durante la última legislatura. Miñones, no obstante, ha aludido en todo momento a que las plazas convocadas este año han sido las más numerosas (11.151), y ha instado a las comunidades a mejorar las condiciones de los residentes para que no queden plazas desiertas. Con todo ello, ahora será García quien deberá gestionar estos recursos humanos y decidir con qué fórmula acometer la cuestión de los residentes.

Por otro lado, no debemos olvidar la necesidad de dotar a la sanidad pública de la tecnología sanitaria más avanzada. Para ello, el gobierno ya puso en marcha el Plan INVEAT con los fondos europeos Next Generation. Así, la nueva ministra deberá continuar implementando este plan, y seguir actualizando las tecnologías en todos los centros españoles. Estos mismos fondos europeos nos llevan precisamente a pensar en los Perte de Salud. He aquí otro de sus retos: la colaboración público-privada. Debemos destacar que estos Perte se llevan a cabo en colaboración con empresas del ámbito privado, por lo que mantener una buena sintonía con ellas será crucial en el devenir de estos proyectos.

Dentro de la cuestión de la colaboración público-privada, vemos otro reto para la ministra. Uno de los puntos del programa electoral de Sumar decía que se trabajaría por la "inclusión, dentro de la cobertura sanitaria universal, de las personas que reciben actualmente prestación sanitaria bajo mutuas de prestación sanitaria privada (MUFACE-MUGEJU-ISFAS). Integraremos a dicha población, de forma paulatina, escalonada y programada, bajo la prestación sanitaria del sistema sanitario público. Asimismo, se eliminará la posibilidad de que las entidades locales realicen aseguramientos privados colectivos para sus empleados públicos".

Igualmente, Mónica García se verá con la problemática del acceso a los medicamentos entre manos. El último informe de Indicadores de acceso a terapias innovadoras en Europa 2022 (W.A.I.T. Indicator), afirmaba que la población sólo puede acceder a un 58% de los nuevos tratamientos aprobados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Además, la espera para recibirlos es de hasta 629 días de media, lo que supone casi dos años de demora. Según explicaba María José Sánchez, presidenta de la Asociación Española de Laboratorios de medicamentos huérfanos y ultrahuérfanos (Aelmhu), en una entrevista para Consalud.es, la situación en enfermedades raras es aún peor. “Según los últimos datos de abril, los pacientes esperan 26 meses a la aprobación de los medicamentos huérfanos”, lamentaba. Es por ello que la exportavoz de Más Madrid tendrá que acometer mejoras en este sentido.

Finalmente, queda para la ministra el reto de la equidad en el SNS. Un reto que va a ser más complicado si cabe, dado que muchos consejeros podrían afearle agravios comparativos (adicionales a los ya existentes), teniendo en cuenta los pactos firmados con PNVo Junts, en lo que se ofrecían mayores competencias a País Vasco o Cataluña. En definitiva, será el próximo martes 21 cuando, previsiblemente, se producirá el próximo Consejo de Gobierno en el que los nuevos ministros y ministras, entre ellos Mónica García, se reunirán por primera vez en esta nueva legislatura que recién comienza, y la nueva ministra comience a abordar todos estos retos sanitarios.

Fuente: Con Salud